¡ A las palas, Jardineros !
Todavía hay gente dispuesta a protestar sin destruir. Éste movimiento que se comunica a través de la red, organiza acciones nocturnas, armados con palas, rastrillos y guantes de jardinero, tiene como objetivo transformar zonas descuidadas en espacios verdes.
La guerrilla jardinera es muy activa en Londres, pero también en Nueva York, donde ya en 1977 un grupo empezó a plantar tomates, y donde un año después nacía un
grupo organizado de voluntarios. Actualmente ya reune más de 4.000 personas en todo el mundo. Jardines descuidados, zonas abandonadas, terrenos cubiertos de escombros, o un simple parterre pueden ser los próximos objetivos de un “ataque” guerrillero.
Se organizan a través de la web
www.guerrillagardening.org que promovió Richard Reynolds en Octubre del 2.004, y planifican sus acciones con alevosía y nocturnidad. Cargan un coche con herramientas y plantas, o simplemente con “bombas de jardinería” (semillas, tierra, arcilla y agua, se mezcla todo y luego se amasan pequeña bolas) para diseminar por la ciudad.
La página Web de la organización anima a la gente a unirse a la guerra contra la negligencia y mala gestión de los espacios públicos y al mismo tiempo, sirve de enlace para ponerlos en contacto. Con el lema “combatamos la suciedad con el pueblo y las flores”, profesionales y aficionados pueden convertirse en guerrilleros y actuar en su ciudad. Cada uno de ellos relata después en internet su historia.
En la web se dan una serie de consejos para iniciarse en el activismo de jardín:
- Busca un trozo de terreno abandonado, preferentemente en tu barrio. Los alcorques de los árboles, las superficies abandonadas o las macetas para plantas inutilizadas son especialmente adecuadas.
- Decide qué es lo que te gustaría plantar, pero ten en cuenta que las plantas deben ser resistentes, y las flores de crecimiento rápido ofrecen resultados muy exitosos al principio.
- En equipo es más divertido, ¡busca aliados! ¡Habla con amigos y vecinos!.
- Planta tu jardín. A lo mejor también tienes que llevar un poco de tierra, y ¡recuerda regar las plantas después de plantarlas!
- A veces tiene sentido proteger el jardín contra los desafíos de la ciudad. Por ejemplo, con una vallita contra los perros o las pisadas de los transeúntes.
- Y si alguna vez algo no sale como esperabas, ¡no dejes que te desmotive! ¡Habla con otros amigos y vecinos! La mayoría encontrará tu iniciativa estupenda y te apoyarán como mínimo moralmente. ¡Y a lo mejor algunos también empiezan a actuar contigo!